Crecimiento Personal

La verdad.

Todos tenemos la nuestra, y solemos aferrarnos a ella con mas fuerza según algo o alguien la pone en duda.
Este mecanismo de defensa, en un principio puede hacernos sentir seguros y con todo bajo control, pero examinemos lo que en realidad ocurre.

No es que haya tantas verdades en el mundo como miles de millones de personas, afirmación ésta muy popular. Lo que hay son miles de millones de opiniones sobre una misma cosa, y claro esta son en su mayoría aceptables e incluso respetables.

Pero esto no las dota de certeza a menos que nos conformemos en el individualismo y ostracismo que ello supone.

Uno traduce lo que ocurre a su alrededor según le afecta directa o indirectamente, y esto se hace desde nuestro subsconsciente, por tanto esta bien lejos de ser una acción objetiva.

Cuando queremos, buscamos, necesitamos respuestas realistas a nuestros por ques, vamos a tener que abrirnos a nuevas posibilidades: a la objetividad.

 Esto en principio es un acto de desprendimiento total de protagonismo, por lo tanto el ego juega un papel muy importante aquí.

También se pone de manifiesto nuestro nivel de generosidad, y por demás de empatia hacia el resto de miembros de nuestro entorno vital.
 Volvamos a nuestro estado natural, aquel en que nos reafirmamos en nuestra verdad y que nos hace sentir que tenemos el control. ¿Que grado de satisfacción nos produce?, ¿ Nos es posible mantenernos en ese estado de forma permanente, o solo por el tiempo necesario para reafirmar nuestra posición , y sentirnos satisfechos? Y ahora lo mas importante: este momento de satisfacción nos beneficia, nos aporta, nos hace crecer? O por el contrario nos aisla encerrandonos en nosotros mismos?
¿Que esperamos que ocurra después?

Nadie excepto nosotros mismos, podemos decidir salir de esa situación, descartarla de nuestros pensamientos, sentimientos y costumbres.

 La despersonalización u objetividad al observar con vista, oído y sentimientos nos aporta una visión global, infinita, en la que se da acogida al resto de seres y a sus vivencias. No hay nada mas generoso que este acto, y sobre todo hacia nosotros mismos , que nos estamos dando la oportunidad de crecer, de evolucionar, de aprender del prójimo mediante la aceptación.

 Somos conscientes ahora que lo que para mi es una desgracia para ti puede suponer una oportunidad, que la realidad es la misma, ha ocurrido solo una vez pero con trascendencias distintas, y que en la aceptación de esto nos hacemos mas libres cada vez y sobre todo mas responsables y actores y autores principales en nuestras propias vidas.