Bullying Escolar

Este artículo nace desde la preocupación personal y social.

Se vuelven a repetir noticias de bullying escolar, de estadísticas en las que se pone de manifiesto qué comunidades autónomas son las que puntean mas alto, en los casos de abuso escolar que sufren nuestros hijos.

También se repite que sigue sin ponerse soluciones a esta trascendente problemática. No existe legislación en la que se cree un artículo que proteja a las victimas y reprenda a los verdugos. Solamente meros castigos que quedan muy lejos de ser, al menos, ejemplarizantes. Se vuelve a quedar en noticia sin solución.

Y es que, a mi modo de ver, el problema no está en los actos de estos tiranos, que buscan una víctima donde poder descargar sus frustraciones.
El problema está en la forma en que se está educando a estos futuros adultos. Está en la información que están recibiendo en sus centros de enseñanza. A lo que se les está animando.

Escucho decir a muchos "docentes", que el colegio no está para educar, que los niños deben venir educados de casa, que ellos son "profesores" didácticos, no son padres.
Espero que aquellos padres que escuchen esto en boca de los profesores de sus hijos, los cambien automaticamente de centro escolar!!!

La realidad es que nuestros hijos pasan mas horas activas en los centros de enseñanza que en casa. Y si bien es cierto que es en el nucleo familiar donde reciben la educación social básica, no es menos cierto que, en el centro de enseñanza al que acuden diariamente, es por una parte donde la ponen en práctica, y por otra donde adquieren otros modelos de conducta, otro sistema de convivencia, de comunicación. Ademas, conviven con otros valores que, depende de si son acertados o erráticos, les formarán en una u otra dirección.

La falta de responsabilidad en este estamento tan importante en su crecimiento y desarrollo personal, es lo que marca la diferencia entre uno u otro centro de enseñanza.

En los centros donde se pone como principal valor el nivel de enseñanza didáctica, los expedientes académicos con calificaciones de sobresaliente y matrículas de honor, son centros que promueven la competitividad entre sus alumnos. Son centros que están creando monstruos, no personas.
Son centros que no se preocupan por el interior de sus alumnos, solo por su fama. Son meros centros de negocios.

Hay padres cuya unica preocupación es que sus hijos "lleguen muy lejos, muy alto", a cualquier precio .
Estos padres, castigan a sus hijos a sufrir continuamente esa enseñanza desde la competitividad, y no desde la colaboración.

 Estos chicos, el dia de mañana, no aportarán nada a la sociedad, solo titulaciones académicas. No serán seres comprometidos socialmente. Les han enseñado a trabajar individualmente, desde el egoísmo mas absoluto. A superar a los demás, en vez de a superarse a sí mismos.



Y en este afán de competitividad, que solo provoca frustración, buscan una víctima donde desfogarse, a la que pisar en su escalada a ninguna parte...

También hay padres que desde casa, instan a sus hijos a ser asi, competitivos. Los educan castrados socialmente, INCOMPETENTES.

Es aquí donde el centro debe actuar, si es que es un centro adecuado para nuestros hijos.
Un centro escolar que se precie de sus metodos en docencia, atajará automáticamente estas muestras de competitividad entre sus alumnos, invitándoles a la colaboración. Les marcará pautas de convivencia, valores de generosidad, comprensión y compañerismo.
Les "educará" en el bien comun, por encima del beneficio individual y propio, mostrándoles las bondades del mismo.

Estos centros existen. Doy fé de ello. Y marcan la diferencia entre sus alumnos. Son centros dignos de llamarse "educativos". Los otros no. Los otros son centros de "negocios".

Porque yo puedo educar a mi hijo en casa como me de la gana, pero ahí fuera le van a mostrar la realidad de lo que significa una buena convivencia.

Y, porque yo puedo educar a mi hijo en casa como me de la gana, pero si lo llevo a un centro de martirio, me lo van a destrozar.

Por otra parte, está la situación traumática en la que quedan estos niños que han sido objeto de abuso y maltrato en su centro de enseñanza. Y quedan sus padres, que igualmente traumatizados, sienten desprotección legal. Les queda el sentimiento de haber tenido que salir huyendo, y que no se ha hecho justicia con sus hijos, ni con los maltratadores.

Estas situaciones hacen que el dolor se perpetúe en el tiempo y que, a estas familias, les cueste pasar página, y continuar con sus vidas. Les han dejado solos con el dolor de los que mas quieren, sin resarcimiento por la angustia vivida, y con unos pequeños con la autoestima por los suelos.

Los padres tambien se quedan con la autoestima por los suelos, llenos de rabia que clama venganza, no justicia...

Sólo con el compromiso de la comunidad educativa es posible cambiar estas situaciones.
Y solo con el compromiso de una Ley en Educación, donde se sancione a los centros escolares que permiten estos abusos, y no los corrijan a tiempo será, repito, que sea posible cambiar estas situaciones.

Mientras conseguimos esta Ley, preocupémonos de que nuestros hijos sean felices yendo a su colegio cada dia. De que se sientan miembros de una comunidad que les cuida y guía. Que les están enseñando a convivir, a aportar, a crecer y, además, les enseñan cada dia cosas fantásticas sobre la Historia, la Naturaleza, las Matemáticas, la Física, etc....cosas
que ellos aprenden encantados, ilusionados, como proceso de crecimiento, no como castigo.

Mc Coach
Coaching de Familia
Fundación Internacional Living in Family